AIFIMM Proveedor CPD n. 21418 - CE Broker Provider ID 50-54885 (Florida)

El iliopsoas: por qué se acorta, por qué el estiramiento no funciona y qué hacer en su lugar

Mauro Lastrico, Giuliano Chiri – Fisioterapeutas

El ejercicio más difundido para elongar el iliopsoas — la extensión de cadera en posición de affondo posterior — es un error conceptual biomecánico. El psoas se inserta desde T12 hasta L4: cuando el fémur se extiende, la columna lumbar no puede fijarse porque todos los músculos con inserción vertebral directa son coagonistas en el aumento de la lordosis. El fémur va hacia atrás, la columna va hacia delante y el psoas no se elonga. El resultado es compresión discal y rotación vertebral a expensas de la columna lumbar.

Este artículo presenta el análisis biomecánico del iliopsoas dentro del modelo analítico y sistémico de AIFIMM, integrado con el trabajo anatómico y visceral del Dr. Giuliano Chiri, fisioterapeuta e instructor de AIFIMM.

El iliopsoas en el plano sagital: coagonista en el aumento de la lordosis

En el segmento toraco-lumbo-sacro, todos los músculos con inserción vertebral directa son coagonistas en el aumento de la lordosis. El psoas, con sus inserciones desde T12 hasta L4, tracciona las vértebras lumbares anteriormente hacia el fémur. El diafragma, a través de sus pilares con inserciones desde L1 hasta L4, tracciona las vértebras anteriormente hacia el tórax. Juntos forman un par de fuerzas que proyecta la columna lumbar hacia delante.

A estos se añaden los músculos paravertebrales, el cuadrado lumbar y el dorsal ancho posteriormente, y el ilíaco con inclinación pélvica anterior. Los únicos antagonistas — los músculos rectos del abdomen — no tienen inserción vertebral directa y son vectorialmente subdominantes.

El equilibrio es altamente inestable: incluso un acortamiento modesto del psoas produce modificación de la curva toraco-lumbar y compresión sobre los discos intervertebrales. Las componentes verticales de las fuerzas oblicuas del psoas se suman bilateralmente con las de los músculos paravertebrales, produciendo rigidez y compresión discal.

El iliopsoas en el plano frontal: convexidad lumbar

Cuando el acortamiento del psoas es asimétrico, su tracción directa sobre las vértebras L1–L4 produce convexidad lumbar homolateral. Esta acción puede oponerse a la resultante mecánica de la elevación hemipélvica — producida por el dorsal ancho y el cuadrado lumbar — o sumarse a ella.

Cuando el cuadrado lumbar, el diafragma y el psoas actúan en sinergia, mantienen la columna lumbar vertical o la desvían homolateralmente incluso en presencia de una hemipelvis elevada. Esto explica patrones aparentemente incongruentes en los que las vértebras lumbares están en convexidad homolateral respecto a la pelvis elevada: no es una anomalía sino la resultante predecible de vectores con inserción vertebral directa que se oponen a la resultante mecánica de la elevación pélvica.

El iliopsoas bajo carga: dominancia en inclinación anterior

Con el fémur como punto móvil — sin carga — el psoas es un flexor de cadera. Con el fémur como punto fijo — bajo carga, en bipedestación — el mismo músculo cambia la dirección de su acción: en lugar de llevar el fémur hacia la pelvis, lleva la pelvis hacia el fémur, produciendo inclinación pélvica anterior e hiperlordosis lumbar.

Esta dominancia es particularmente relevante porque bajo carga los extensores de cadera — isquiotibiales y glúteos — son subdominantes cuando la carga axial aumenta la estabilización requerida de la articulación. La dominancia vectorial resultante favorece la inclinación anterior.

Fuerza Resistente y Fuerza de Trabajo en el iliopsoas

El acortamiento conectivo del psoas produce la paradoja clínica típica del modelo FR/FL: el músculo opone resistencia al alargamiento — alta Fuerza Resistente — pero ha perdido la capacidad de contraerse eficazmente — Fuerza de Trabajo reducida. El psoas «mantiene» la columna en lordosis pero trabaja peor.

Fortalecer un psoas acortado no corrige la causa mecánica. El aumento de Fuerza de Trabajo se disipa en el intento de superar la Fuerza Resistente interna. El resultado es mayor compresión discal. Reducir la Fuerza Resistente es el prerrequisito para que el psoas recupere su eficiencia.

Por qué estirar el iliopsoas es un error conceptual biomecánico

El ejercicio más difundido para «elongar» el psoas es la extensión de cadera — el clásico affondo posterior. La lógica aparente es simple: separar las inserciones para estirar el músculo. El problema es que esta lógica ignora una condición física elemental: para elongar un músculo se necesitan un punto fijo y un punto móvil que se aleje de él.

El psoas se inserta desde T12 hasta L4 y en el trocánter menor. Cuando el fémur se lleva a extensión, la columna lumbar no puede fijarse: ningún músculo puede impedir su movimiento anterior porque todos los músculos con inserción vertebral directa — paravertebrales, cuadrado lumbar, dorsal ancho, diafragma — son coagonistas del psoas en el aumento de la lordosis. No existe un punto fijo vertebral.

El resultado: el fémur va hacia atrás, la columna va hacia delante. El psoas no se elonga — sus inserciones vertebrales siguen el movimiento. Lo que se produce es un aumento de la lordosis con compresión discal y rotación vertebral. La ilusión de elongación se crea por el aumento del ángulo coxofemoral, pero ese rango se gana a expensas de la columna, no del psoas.

La corrección habitual empeora el problema. Para «fijar» la columna, se flexiona la cadera opuesta para llevar la pelvis a retroversión. Esto aparentemente elimina la lordosis pero crea un conflicto mecánico mayor: con la pelvis en retroversión, el sacro se verticaliza y la unión L5–S1 queda sometida a un momento de fuerza que proyecta L5 anteriormente. Las vértebras rotan y las compresiones discales asimétricas aumentan.

En ambos casos — con o sin retroversión pélvica — el psoas no se elonga y la columna sufre daño mecánico. El error está en la premisa: tratar el psoas como un músculo que puede aislarse con un estiramiento segmentario, ignorando que forma parte de un sistema de fuerzas en el que todos los vectores con inserción vertebral son coagonistas.

En el modelo AIFIMM, la reducción de la Fuerza Resistente en el psoas se logra mediante contracciones isométricas realizadas en el máximo alargamiento fisiológico — donde el punto de alargamiento es controlado por el terapeuta en relación con la respuesta del sistema completo, no impuesto por un ejercicio que el sistema compensa a expensas de la columna.

Cuando el tratamiento directo no es suficiente: correlaciones viscerales

En el modelo de razonamiento clínico de AIFIMM, la distinción entre acortamiento primario y secundario es decisiva. Si el tratamiento muscular directo del psoas produce mejoras temporales pero el síntoma reaparece, esta es la señal clínica de acortamiento secundario: la causa primaria se encuentra en otro lugar y continúa requiriendo adaptación muscular.

Las correlaciones viscero-somáticas del segmento T10–L2 conectan el psoas con el diafragma, las glándulas suprarrenales, los riñones y los uréteres. Una disfunción visceral en estos distritos puede mantener tensión sobre el psoas a través de conexiones neurológicas órgano-vértebra, haciendo inestable cualquier corrección muscular.

Es aquí donde el trabajo anatómico del Dr. Giuliano Chiri — en la sección que sigue — proporciona el mapa detallado de las relaciones entre el psoas, la fascia ilíaca, las estructuras neurales y los órganos viscerales que respaldan esta interpretación clínica.

Este artículo es parte del modelo biomecánico de AIFIMM. Ver la lista completa de artículos. Descargar el e-book introductorio gratuito.

Anatomía, relaciones fasciales y correlaciones viscerales — Dr. Giuliano Chiri

Inserciones

El iliopsoas está formado por dos músculos distintos en su origen. El psoas mayor se origina en la superficie lateral del cuerpo de la última vértebra torácica y desde L1 hasta L4. Los fascículos se insertan en los discos intervertebrales y en la base de las apófisis transversas de las cuatro últimas vértebras lumbares. Desciende inferolateralmente, cruzando las regiones lumbar e ilíaca, pasa por debajo del ligamento inguinal y se inserta en el trocánter menor, pasando anterior a la articulación de la cadera.

El ilíaco tiene forma de abanico y se origina en el labio interno de la cresta ilíaca, toda la fosa ilíaca y su circunferencia, los ligamentos iliolumbares y la base del sacro. Se inserta junto con el tendón del psoas mayor.

La inervación proviene de ramas musculares del plexo lumbar y del nervio femoral, raíces L1–L4.

Relaciones anatómicas

El psoas mayor tiene relaciones con el ligamento arqueado medial del diafragma, el riñón, el uréter, los vasos renales, el colon ascendente a la derecha, el colon descendente a la izquierda, y aloja al nervio femoral.

El ilíaco tiene relaciones con el ciego y el apéndice a la derecha, y el colon ilíaco a la izquierda.

Relaciones con la fascia ilíaca

Anterior al iliopsoas se extiende una de las fascias más importantes: la fascia lumbo-ilíaca. Esta fascia ocupa toda la anchura de la fosa ilíaca transversalmente y se extiende desde la inserción superior del psoas mayor hasta su inserción trocantérea. Se inserta en todo el contorno del iliopsoas.

La fascia ilíaca tiene relaciones con todas las vértebras lumbares, la base del sacro, la base superior de la pelvis menor, la aponeurosis del cuadrado lumbar, el ligamento iliolumbar, la cresta ilíaca, el arco fibroso del psoas mayor (que a su vez se relaciona con el diafragma) y el ligamento inguinal. Por debajo del ligamento inguinal, la fascia ilíaca acompaña la porción extrapélvica del iliopsoas y continúa en el muslo con la fascia femoral descendiendo con el sartorio y con la fascia del pectíneo.

Implicaciones neurales

Las afecciones del iliopsoas pueden involucrar estructuras neurales: el nervio cutáneo femoral lateral, el nervio genitofemoral, el nervio obturador y el nervio femoral con la correspondiente afectación dermatómica.

La cadena simpática abdominal reposa sobre la aponeurosis del psoas. El iliopsoas puede influir en el sistema simpático, así como está sujeto a los efectos de cualquier influencia con componente simpaticotonía. La sintomatología se explica tanto por la posibilidad de contacto directo entre los ganglios de la cadena vertebral lateral y el psoas, como por la intermediación de la circulación vascular arterial ortosimpática.

Implicaciones viscerales

La fascia retro-renal cubre el cuadrado lumbar y posteriormente el psoas, fijándose a nivel vertebral. El uréter, el hígado, el duodeno, el colon ascendente, el ciego, el colon descendente y el apéndice vermiforme tienen relaciones directas con la fascia ilíaca o con el iliopsoas.

El psoas y las articulaciones sacroilíacas están sujetos a fijaciones frecuentes, particularmente porque este músculo está inervado por los plexos nerviosos lumbares que también inervan la mayoría de los órganos abdominales.

Según Barral, el psoas sufre frecuentemente espasmos en pacientes con problemas gastroesofágicos, en parte porque sus ligamentos intercambian fibras con el diafragma, y también porque los nervios simpáticos que lo cruzan pueden irritarse.

La ptosis renal puede acompañarse de afectación del nervio femoral. Desde el punto de vista disfuncional, el psoas actúa como un carril a lo largo del cual el riñón se desliza caudalmente. Esto puede determinar hipersensibilidad homolateral del muslo acompañada de dolor de rodilla sin traumatismo previo. El dolor capsular interno aumenta con la flexión de rodilla, haciendo que arrodillarse o ponerse en cuclillas sea mal tolerado. El dolor de rodilla conduce a espasmo que tiende a llevar la pierna a rotación externa, con un cambio en el eje del miembro que causa dolor articular en el tobillo y el pie — problemas de naturaleza mecánica que son de origen visceral.

Este tema forma parte del curso online de Metodo Mézières

Referencias

[1] Neumann DA. Kinesiology of the Musculoskeletal System. 3rd ed. St. Louis: Elsevier; 2017. [2] Bogduk N. Clinical and Radiological Anatomy of the Lumbar Spine. 5th ed. Edinburgh: Elsevier; 2012. [3] Bogduk N, Pearcy M, Hadfield G. Anatomy and biomechanics of psoas major. Clin Biomech. 1992;7(2):109-119. [4] Andersson E, Oddsson L, Grundström H, Thorstensson A. The role of the psoas and iliacus muscles for stability and movement of the lumbar spine, pelvis and hip. Scand J Med Sci Sports. 1995;5(1):10-16. [5] Penning L. Psoas muscle and lumbar spine stability: a concept uniting existing controversies. Eur Spine J. 2000;9(6):577-585. [6] Keagy RD, Brumlik J, Bergan JL. Direct electromyography of the psoas major muscle in man. J Bone Joint Surg Am. 1966;48(7):1377-1382. [7] Sajko S, Stuber K. Psoas major: a case report and review of its anatomy, biomechanics, and clinical implications. J Can Chiropr Assoc. 2009;53(4):311-318. [8] Adams MA, Dolan P. Spine biomechanics. J Biomech. 2005;38(10):1972-1983. [9] McGill SM. Low Back Disorders: Evidence-Based Prevention and Rehabilitation. 3rd ed. Champaign: Human Kinetics; 2016. [10] Cholewicki J, McGill SM. Mechanical stability of the in vivo lumbar spine: implications for injury and chronic low back pain. Clin Biomech. 1996;11(1):1-15. [11] Barral JP. Visceral Manipulation. Vol. 1 and 2. Seattle: Eastland Press; 2005. [12] Giamberardino MA. Referred muscle pain/hyperalgesia and central sensitisation. J Rehabil Med. 2003;(41 Suppl):85-88. [13] Sahrmann SA. Diagnosis and Treatment of Movement Impairment Syndromes. St. Louis: Mosby; 2002. [14] Winter DA. Biomechanics and Motor Control of Human Movement. 4th ed. Hoboken: Wiley; 2009. [15] Gajdosik RL. Passive extensibility of skeletal muscle: review of the literature with clinical implications. Clin Biomech. 2001;16(2):87-101. [16] Weppler CH, Magnusson SP. Increasing muscle extensibility: a matter of increasing length or modifying sensation? Phys Ther. 2010;90(3):438-449.

AIFIMM Formación - Instituto de Biomecánica Musculoesquelética Aplicada
PROVIDER ECM N 1701 - PROVIDER CPD N 21418 - CE BROKER ID 50-54885

Via San Vincenzo 95/7, 16121 Genova
P. IVA / CF 01412130997
info@mskbiomechanics.com

Síguenos en:

  • Privacy Policy
  • Cookie Policy
  • Soporte técnico

Copyright © 2026 AIFIMM Formazione Mézières Provider E.C.M. n. 1701. Todos los derechos reservados.